El alcohol refugio para el alma
SOLO UN TRAGO…
Por Stefania Parra Ardila
stefaniaparra@hotmail.com
Bogota, 08 de Octubre de 2007
Al son de rancheras, música melancólica y una fuerte lluvia, se reúnen algunas personas en la tienda de don Mario a tomarse un trago para pasar el amargo sentimiento que comprime y desgarra el corazón; ese inmenso agujero que deja en el alma la partida de un ser querido.
Se encontraban con diferentes atuendos, unos muy elegantes, las señoras con faldas costosas y abrigos de pieles, los señores impecables y a la altura del momento, y otros, quizás, con el mejor traje que poseían pero todos del mismo color: negro, ese tono oscuro que revela la tristeza, ese sufrimiento intenso que se lleva tan dentro que no se puede explicar ni comprender, ese vacio que queda cuando se sabe de antemano que esa persona no va a volver.
Algunos dolientes, mientras termina la misa , se dirigen a “El último adiós” y otros caminan hacia la tienda de don Mario, o a la última lágrima, estos sitios se encuentran a la redonda del Cementerio Central. Don Javier, dueño de una floristería aledaña al panteón, comenta: “muchas personas al salir del cementerio van a una de estas tiendas, casi siempre a la de Mario porque él es buena gente y los atiende bien”.

Cafeteria El Ultimo Adios
El alcohol llega a convertirse en esa válvula de escape inmediata, donde la gente mitiga el dolor de la muerte en el trago por que pasma y tranquiliza ese sufrimiento, por ello es que familias se reúnen a beber en una de las tiendas cercanas al lugar donde reposa y descansa el cadáver de uno de los seres amados.
En Colombia es una costumbre celebrar un entierro con licor así como en Norteamérica luego de haber asistido a la ceremonia y al velorio se ofrece una comida que significa que se está cuidando del fallecido, es una manifestación de aprecio en su nombre; en México existe el Día de los Muertos, especialmente para recordar a ese ser, donde se mezcla la nostalgia y la festividad. A las personas les gusta ir y llevar flores a las tumbas de sus muertos pero para otras representa todo un rito que comienza desde la madrugada, cuando muchas familias hacen altares de muertos sobre las lápidas de sus familiares difuntos, estos altares tienen un gran significado, ya que con ellos se cree que se ayuda a su ser querido a llevar un buen camino durante la muerte.

Tienda La Ultima Lagrima
El alcohol en Colombia es una excusa para quitarle el seguro a la racionalidad y darle paso a la espiritualidad, donde no se tenga que mostrar una cara de fortaleza en ese difícil momento, sino que se puedan desahogar las penas de una manera natural, como se sienten, el amigo llorando en el hombro de otro hombre sin ser juzgado, sin dar explicaciones de su dolor a nadie.
Alba Cajiao, comenta que en Cali, Valle del Cauca, existen muchos rituales luego de acompañar al difunto en la ceremonia, “aquí en el Valle se ve por ejemplo que los amigos del muerto lo saquen de su ataúd y se lo lleven a tomar con ellos”, afirma. No solamente estos hechos son parte de las escenas de una película colombiana, son hechos reales, de carne y hueso que por más inimaginables que parezcan ocurren.
No sabemos si después de cinco años de muertos nuestros seres queridos nos seguirán extrañando, pero de lo que estamos seguros es que el día de nuestro entierro se tomarán una cerveza en nuestro nombre.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados